El smartphone que no era smart

Digamos que en una época los teléfonos no eran smart y todo era mejor, por simplificar toda la historia.

Exactamente, este fue el botón que se dañó.

Hace un años comenzó un auge de las empresas tecnológicas para hacernos gastar más dinero crear algo así como una computadorita que fuera fácil de transportar y de fácil uso para todo. Y apareció el smartphone, así la historia es simple verdad.

En esa necesidad impulsiva causada por un amplio marketing que nos vende el teléfono por todas las maneras posible. Caí y compré un smartphone con Android, ese sistema operativo de Google, con un sobreprecio aceptable. Unos meses después de ser comprado demostró no ser tan smart al dañarse un botón, aunque esto no tiene que ver mucho con el tema de smart o no smart, se le dañó el botón, después de lidiar bastante con la operadora, dícese Movistar, el botón fue sustituido y el problema solventado. No mucho tiempo después volvió a demostrar que le faltaba esa palabra antes del phone, ahora fue la pantalla táctil la que comenzó a fallar.

Entonces, pasaron todas esas cosas, claro con sus respectivos periodos de tiempo intermedio donde funcionaba a la perfección, todo comenzó a demostrar que, en efecto, pude haber comprado otra cosa y pasar por menos problemas, pero como a ningún genio se le ha ocurrido crear la máquina del tiempo ya nada se puede hacer.

Una foto de perfil del susodicho.

Entonces pasado un tiempo, después de pasar por el root, después de actualizar el teléfono a Android 2.3, después de seguirlo actualizando, después de seguir escribiendo después en este post pasó algo más. Un día conectando ese aparato para que se cargara su batería, que por cierto no dura casi, el muy ‘falto de gracia’ cargador quemó una de las piezas internas del aparato dejándolo casi inutilizable, con la respectiva excepción de que si posees un cargador universal y las suficientes ganas pones a cargar la batería para poder utilizar el teléfono.

En este momento cualquiera puede reflexionar y decir que no es ningún smart sino solo un phone que es muy delicado y susceptible a dañarse, y además es vendido con sobreprecio en este país tercermundista conocido como Venezuela. Y yo me incluyo en ese cualquiera pensando exactamente eso.

PD: Todas las fotos se encuentran enlazadas a sus respectivos autores.

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